Izquierda Socialista

Febrero 1, 2006

BREVE ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN POLÍTICA.

Archivado en: General — @ 5:46 pm

Los acontecimientos que observamos a escala mundial indican la volatibilidad y polarización en líneas de clase en todos los continentes.  El péndulo de la historia está girando a la izquierda con fuerza en América Latina, como hemos visto recientemente con el triunfo del Movimiento Al Socialismo de Evo Morales en Bolivia, que ha planteado en la campaña la nacionalización de los hidrocarburos, recursos que hacen a Bolivia un país rico, pero empobrecido por las multinacionales imperialistas.

 Hemos visto las tribulaciones de la empresa Repsol, con caídas espectaculares en bolsa y rectificación a la baja de los depósitos declarados que estaban sobre valorados en más de un 25 %. El triunfo del Partido Socialista en Chile, cuya economía crece al 6 % del PIB en la media de los cuatro últimos años, aunque la polarización de clases se refleja en un crecimiento de la pobreza y a la vez, las empresas que obtienen enormes beneficios.

Anteriormente vimos el triunfo de Lula en Brasil, que está teniendo problemas a causa de la corrupción que del sistema surge,  y el país atraviesa momentos difíciles, pues el crecimiento del 3 %, con la enorme carga de los interés de la deuda, la corrupción y el saqueo de las multinacionales que continúa, hacen imposible cumplir el programa de erradicar el hambre y la pobreza, manteniendo el capitalismo explotador que le deja un estrecho margen para atenciones sociales,  a la vez que impiden el desarrollo.   Es interesante analizar el proceso que se está dando con Chávez que ha ganado 9 elecciones en Venezuela; ha habido giros inesperados para la burguesía en Paraguay, en Palestina, donde el partido Hamas, ha ganado por mayoria absoluta descolorando a todos los estrategas del imperialismo. Las encuestas  anuncias el fortalecimiento del Partido de la Revolución Democrática que se perfila como ganador en México, donde el Frente Zapatista de Liberación Nacional ha pasado a la acción política.

Todos estos movimientos tienen gran trascendencia para el futuro del socialismo. También observamos el empantanamiento del imperialismo en la sangrienta guerra de Irak, la crisis de la energía en Ucrania, el miedo de los mercados a la invasión de productos de China, la situación de inestabilidad en la carrera nuclear, con las amenazas de Chirac desde Francia de hacer uso de la misma,  y de Irán que crean asimismo controversias enormes entre las potencias.

Existen también elementos de inestabilidad política en el Estado Español que se dan precisamente en un escenario de bonanza económica debido al largo ciclo del auge, aunque existen desequilibrios serios, como la burbuja inmobiliaria, el proceso de inflación, la subida de los intereses y el agotamiento de los pactos sociales.

Todo ello agudizado por el ambiente de enfrentamiento en líneas de clase que está provocando el PP con los ataques histéricos y furibundos al gobierno socialista, con el insulto sistemático a los ciudadanos de Cataluña, sobre la cuestión del Estatut,  que no tienen precedente desde el fin de la dictadura.

Por otra parte, la O.I.T. (Organización Internacional del Trabajo) alerta sobre una crisis del desempleo que no es ya coyuntural, sino estructural, pues 2.800 millones de trabajadores cobran menos de 2 dólares al día; el desempleo mundial creció un 25 % en los últimos 10 años.

Los anuncios de bajadas importantes en los niveles de consumo en los Estados Unidos amenaza la economía, toda vez que la tasa de ahorro es ya negativa, lo que podría provocar la necesidad de un ajuste duro, pues los intereses bancarios están al alza y el petróleo bastante más caro de lo esperado.

Uno de los factores más preocupantes para la crisis mundial es el alto potencial de exportación de China, que podría provocar, una guerra comercial entre USA, la (des) Unión europea y Japón. La competencia está siendo muy fuerte, lo que provoca cada vez más inestabilidad en los mercados, lo que podría provocar tendencias proteccionistas que podrían profundizar la crisis que se avecina.

Si rascamos un poco en la situación de Estados Unidos, vemos que el 55 % de la población está ya contra la guerra de Irak. Cierto sector de la burguesía está moviendo los hilos para intentar recambiar a Bush, porque su política está ya gastada y puede hacer irrecuperable al Partido Republicano. Además, un tercio de las tropas desplegadas en Irak tienen “fatiga de combate” y no pueden proceder a su reemplazo porque no tienen tropas de refresco suficiente.

La situación de la guerra es insostenible a medio y largo plazo, pues la media de ataques por la insurgencia a las tropas de ocupación es de 750 al día de media.  En cuanto a la destrucción de puestos de trabajo en la industria, es muy preocupante, sobre todo, la crisis del sector del automóvil dónde varias grandes compañías anuncias despidos en masa, encabezada por la General Motor que cerrará varias plantas despidiendo a más de 25.000 obreros. El pueblo americano empieza a dar señales de cansancio, cabreo y ha empezado a luchar, como vimos recientemente su despertar en la famosa Huelga del Transporte de Nueva York. Y no es nada extraño que en el futuro veamos a la clase trabajadora americana en otras luchas, dado que el nivel de los salarios reales ha pasado de 25 dólares la hora a solamente 16 dólares.

En otras partes del planeta vemos igualmente procesos convulsivos y luchas sociales en aumento, como la huelga general de Grecia, despidos y deslocalización de la planta de Coca Cola de Atenas, movimiento huelguístico muy radicalizado en Bélgica, el levantamiento juvenil de Francia, que explica la falta de confianza en el futuro y en el sistema capitalista de parte  de la juventud, lo que podríamos caracterizar como una distorsión de procesos revolucionarios subyacentes. Una reciente encuesta en Francia explica que el 51 % de los ciudadanos quiere socialismo y no la socialdemocracia. El ejemplo lo dieron los votos del NO a la Constitución europea de los mercaderes.

En Alemania, el inestable triunfo de Ángela Merkel ha forzado una coalición contra natura, lo que representa más o menos un gobierno de concentración nacional, que la burguesía lo tiene previsto solo en caso de emergencia.  Merkel ha querido imitar a Tacher proponiendo un programa furibundo de ataques a las condiciones de vida y trabajo del movimiento sindical y los trabajadores, pero el Partido Socialdemócrata (SPD) no lo ha podido admitir, porque sus bases se les están rebelando y pasándose al partido de Oskar Lafontaine, que se ha convertido en una verdadera oposición por la izquierda, lo que les tiene muy preocupado.  Si el SPD cede demasiado ante las exigencias de Merkel y no suaviza el ataque social, el P.S. de Lafontaine les podría poner en un aprieto, pues está empezando a atacar desde la izquierda. Por otra parte, el plan de recortes, desde el punto de vista de la situación de crisis que vive Alemania, con crecimientos en torno al 0,50 %, podría debilitar aún más el consumo interno y profundizar la crisis, en vez de salir de ella.

En Portugal hemos visto el triunfo de Cavaco Silva, o sea, que la derecha se frotaba las manos, pero si analizamos la realidad, el estrecho margen del 0,4 % en los votos explica también una situación muy frágil, porque la crisis de la burguesía portuguesa es muy profunda. La derecha se ha presentado muy unida y la izquierda dividida en cuatro fuerzas. En realidad, existe un empate técnico, con la situación muy inestable, que no solucionará nada. Al revés, podría profundizarse la crisis y la clase trabajadora portuguesa se prepara para luchar.

En cuanto al Estado Español, la aparente bonanza económica, que se percibe así, porque el crecimiento económico es positivo,  debido sobre todo a que los demás están en plena crisis, hay que analizarla con mucho cuidado, porque está soportada por pilares muy débiles. Por ejemplo, la deuda hipotecaria y financiera de las familias alcanza ya los 651.000 millones de euros y sigue creciendo de forma alarmante y sin control. Igualmente la burbuja inmobiliaria se ha escapado al control de las fuerzas financieras y camina hacia una situación muy peligrosa. En cuanto al paro, las cifras positivas de bajada de 250.000 personas se contradicen con la encuesta de la población, donde el 49 % declara que el Paro es el problema número uno para ellos. En cambio, la cuestión de los Estatutos, que tanto bombo y platillo se traen, en realidad aparece como preocupación en lugar muy bajo.  En cuanto a los niveles salariales, los trabajadores españoles ganan un 33 % menos que la media de Europa a la vez que se trabajan más horas. El déficit exterior es el más alto del mundo en términos porcentuales. Los ataques a las condiciones de trabajo por parte de la patronal son tremendos. Cataluña, entretenida  con el Estatut, pierde 3 empresas al día, es decir, más de 20.000 trabajadores industriales en 4 años. La industria se deslocaliza; la SEAT ha despedido a parte de la plantilla, la Textil hace aguas por todas partes. La ofensiva de la patronal catalana es pasar del 24 % que representa el sector industrial en la actualidad, al 10 % en los próximos diez años. Los sindicatos llevan doce años tolerando recortes salariales con su política de pactos, consensos y ajustes varios y esa política sindical está llegando a su fin, siendo rechazada cada día por mayor número de trabajadores. El acuerdo que plantea la patronal es más recortes y ataques brutales a las conquistas del movimiento obrero.  La cúpula de la derecha del PP ha entrado en un clima de desesperación. Están histéricos. No quieren admitir que perdieron las elecciones. Ahora están con el famoso referéndum, queriendo volver a los tiempos en que Fraga decía aquello de “la calle es mía”.  Pero algunos estrategas burgueses les empiezan a advertir que el ambiente de crispación se les puede volver en contra. La clase trabajadora puede sacar la conclusión de que este sistema burgués capitalista no sirve y puede empezar a organizarse y unirse luchando también en la calle por un nuevo programa auténticamente socialista que ponga las bases para la transformación de este corrupto sistema capitalista y reclame y luche  como hacen los pueblos en Latinoamérica para que los recursos económicos sean nacionalizados en beneficios de la ciudadanía y no que dejen de estar en manos de unos cientos de familias burguesas que no han sido elegidas por nadie.

La lucha por el socialismo se sigue revelando claramente como la única más consecuente y racional, no solo en lo que respecta a la mejora de las condiciones de vida y trabajo de la inmensa mayoría de los ciudadanos, sino para preservar los derechos democráticos conquistados en la lucha por la clase trabajadora. La Derecha del PP, si pudiese, eliminaría todos los derechos y los avances conseguidos. Nuestra tarea, como trabajadores, como socialistas, es continuar la lucha para avanzar en la construcción de una auténtica democracia basada en la toma real de las decisiones en todos los ámbitos, tanto en lo económico, social, cultural y político, por parte de la clase trabajadora, es decir, profundizar en la democracia, en una verdadera democracia socialista donde participemos todos. La democracia no sólo consiste en votar, hay que organizarse y luchar por el verdadero socialismo. Así que te invitamos a que participes; únete a nuestra  corriente para luchar por el Socialismo.

Pepe Martín.

PORTAVOZ EN MALAGA DE IZQUIERDA SOCIALISTA-PSOE-A.

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