ANTE LA CONFERENCIA DEL PSOE DEL 15 AL 17 DE SEPTIEMBRE; “LOS MILITANTES DEBEMOS LUCHAR POR UN GIRO A LA IZQUIERDA”.
Los estrategas del imperialismo nos quieren hacer creer que el capitalismo ha triunfado de forma decisiva pero como podemos comprobar en la actualidad esa tesis está muy lejos de la verdad, pues el capitalismo no sólo no puede resolver los problemas sociales de la humanidad, sino que incluso los agrava, como vemos con la delicada situación internacional en Oriente Medio, las guerras preventivas, los intentos de cortar los procesos de avance en la lucha por el socialismo en Latinoamérica, la represión a las luchas de estudiantes y trabajadores en diversos países así como un proceso de destrucción de puestos de trabajo industrial que produce un incremento de la conflictividad e inestabilidad sociales.
Después de la caída del muro de Berlín, la burguesía mundial se apresuró en su ataque al movimiento obrero hablando del fin del comunismo, del marxismo, del socialismo, de la lucha de clases e incluso del fin de la historia. La noticia de la enfermedad del Jefe del Estado de Cuba, que preocupa a los trabajadores cubanos y también al movimiento obrero a escala mundial, se ve agravada por la reciente intensificación de la campaña desatada por la prensa burguesa, sobre todo desde EEUU, que puede estar interesada en un apoyo armado que desestabilice ese país, por lo que damos nuestro apoyo al pueblo cubano, a la vez que denunciamos la política agresiva del imperialismo rechazando cualquier intento de interferencia o intervención en la Isla, dejando que sea el pueblo cubano quién decida libremente su destino.
No es preciso ser una persona demasiado inteligente, para darse cuenta de los derroteros a los que el imperialismo está conduciendo a la humanidad. Basta con mirar cualquier telediario que nos muestra la cruda realidad, las guerras, hambrunas, miserias y catástrofes medioambientales, las cuales tienen también en muchos aspectos, la base en el saqueo constante de materias primas y ataques a la naturaleza, para beneficio de unas cuantas multinacionales.
Años tras años la burguesía promete, y algunos reformistas que dicen representar a los trabajadores lo admiten como cierto, que primero hay que producir, producir y producir, para luego repartir la riqueza. Lo primero, si se cumple. Lo segundo NO. La burguesía igualmente engaña a los trabajadores cuando insisten que están luchando por la paz y la democracia a escala mundial y luego preparan guerras preventivas que arrasan a los ciudadanos de los países que les son molestos. ¿Dónde está la democracia, la libertad y el bienestar que iban a llevarle al pueblo iraquí?
En la actualidad vemos en Oriente Medio la pesadilla generalizada y la masacre a pueblos inocentes, con el ataque a Líbano, a Gaza y las amenazas contra Irán, Siria y otros territorios, por parte de Israel con el apoyo descarado e ilegal del Sr. W.Bush, donde no están dejando piedra sobre piedra con la aplicación despiadada de los planes de rapiña desarrollados por los estrategas del Capita, lo que conlleva un aumento del precio del petróleo y una desestabilización grave, poniendo en peligro su tan cacareada recuperación económica, que no es más que un raquítico intento de salir del atasco en que el sistema económico imperialista se encuentra, siendo cada vez más frágil y estando a punto de colapsar en cualquier momento llevando al sistema a una profunda recesión que podría ser similar e incluso más profunda que la del año 29 según algunos analistas.
La inestabilidad, el caos, las guerras, el terrorismo se extienden por todas partes como un reguero de pólvora y encima, esos elementos burgueses, cuando desde el punto de vista del socialismo, se plantea como urgente y necesario un nuevo modelo de sociedad, basado en la planificación científica de los recursos productivos puestos al servicio de la humanidad, tienen la osadía de llamarnos utópicos. Más bien es al revés, pues sus desaforadas ansias de beneficios para unos pocos hacen ya totalmente inviable, y por tanto utópico, el mantenimiento a medio plazo de ese sistema capitalista, que debido a la dialéctica de la historia, se ha transformado, de un sistema revolucionario que fue en sus inicios, cuando acabó con el antiguo régimen feudal, en un sistema absolutamente contra-revolucionario, que ya no puede desarrollar las fuerzas productivas.
Los estrategas del capitalismo atacan a Marx intentando explicar que se equivocaba cuando predijo que el capitalismo tiende al monopolio, que la concentración del capital cada vez en menos manos, produciría una polarización de la riqueza a favor de los ricos y un empobrecimiento generalizado de las masas. Ahora, vemos cómo más de 2.800 millones de personas viven con menos de 2 dólares al día, mientras que 200 multinacionales controlan el 85 % del comercio mundial y los 4 personajes más ricos de Estados Unidos tienen más dinero que los 48 países más pobres del planeta. España es el segundo país europeo con mayor aumento del número de millonarios (en euros) en 2005, llegando hasta 148.600 ricachones que declaran tener más de un millón.
Estas cifras demuestran que nunca en la historia la concentración del capital ha sido más intensa y polarizada como en la actualidad. Está claro para los que quieran entender, que se ha llegado a una escala insospechada en el proceso de monopolización y concentración de capitales, como se demuestra al analizar los datos que revelan la afirmación anterior al comparar algunas economías de países ricos, como EEUU, con una renta per cápita de 43.203 dólares, (lo que representa una media de más de 120 $ por persona y día) , y otra de un país pobre como Etiopía, con una renta per cápita de 858 dólares,(que representa poco más de 2 dólares por persona al día) o el poderío de algunas multinacionales, que doblegan y dominan las voluntades de muchos gobiernos, como por ejemplo la General Motors o la Ford que mueven tanto dinero como un país como Sudáfrica (PIB=534 mil millones $)
Todo eso confirma que la diferencia entre los pobres y los ricos siguen aumentando de manera escandalosa; podríamos poner infinidad de ejemplos más, como la comparación de los ingresos de los burgueses, de los directores de las multinacionales, de los archi-capitalistas, que en comparación con los obreros a los que explotan es mil veces más grande que hace cien o doscientos años.
Recientemente hemos visto protestas de la juventud y los trabajadores en Francia, Grecia, Chile, Portugal, en toda América Latina, luchas contra la guerra, tanto en la invasión de IRAQ como en estos días cuando Israel ataca a Líbano, lo que expresa que por todas partes existe un cuestionamiento del sistema con un crecimiento generalizado de la inseguridad; la conflictividad laboral está aumentando en la mayoría de los países; incluso estamos viendo huelgas a la desesperada como ocurrió en el Aeropuerto del Prat de Barcelona que quedó prácticamente bloqueado, después de celebrarse una asamblea del personal de servicios de tierra de Iberia, que derivó en una huelga y en la invasión de las pistas de rodadura y sus vías de acceso.
La abrumadora dominación del mercado mundial por unas cuantas multinacionales es una realidad incuestionable, que se ha convertido en un oligopolio. Sobre esa base objetiva y con una planificación mundial socialista podremos construir un mundo mejor para todos, lo que confirma la inviabilidad de los nacionalismos estrechos, que impiden y distorsionan el desarrollo del bienestar y el reparto justo de la riqueza en manos de los intereses de unos individuos que no han sido elegidos por nadie y que tanto hablan de “democracia”, cuando la auténtica democracia será cuando la clase trabajadora, que somos la mayoría, seamos los responsables del control de los recursos económicos, para lo que es necesario poner la economía al servicio de la humanidad, tanto en los aspectos políticos, sociales, culturales y económicos.
A los usurpadores del Poder, a los que se creen los dueños legítimos de esas grandes multinacionales, de esas colosales acumulaciones de capital, les importa poco los seres humanos. Ellos siempre luchan y lo seguirán haciendo con ferocidad asesina, contra las fuerzas del progreso, para defender sus privilegios, su riqueza, su poder y su dominio de clase. Siempre antepondrán sus guerras a la lucha por la paz de la humanidad., como demuestra la actual política de distorsión y boicoteo del PP contra los intentos de Zapatero de lograr una consolidación definitiva y negociada a los más de tres años sin muertos por parte de ETA.
Pero es altamente peligroso en política, como también en la guerra, cantar victoria demasiado pronto o subestimar al enemigo. El imperialismo y la oligarquía, que en el fondo es la misma cosa, nunca se reconciliarán del todo con el socialismo, pues estamos viendo los constantes ataques furibundos por parte de la dirección reaccionaria del PP a las tesis moderadas que el PSOE está llevando a cabo.
Existen muchos compañeros en el Partido Socialista, incluso en Izquierda Unida y otros partidos y grupos de la izquierda que insisten en que para luchar por el socialismo no se puede plantear en la actualidad un programa de expropiación de los capitalistas, que no se puede plantear la nacionalización de los enormes latifundios ociosos que existen, sobre todo en Andalucía y Extremadura, porque eso podría “provocar a los capitalistas”. Es cierto que toda persona sensata admite que hay que evitar las provocaciones innecesarias, pero esos argumentos no se sostienen desde el punto de vista político, porque un partido que se proponga defender firmemente los intereses de los trabajadores tiene que estar dispuesto a realizar lo que mejor convenga a la clase a la que se debe, en este caso, a la clase de los asalariados, de los pobres, de los más desfavorecidos que es a la clase a la que se deben los partidos de izquierdas.
La verdad es que la banda de la antigua “alianza pandillar” (como les llamaba Forges), recompuesta actualmente por Rajoy, Zaplana y Acebes, con el soporte ideológico desde las bambalinas del Sr. Aznar, no está necesitando ninguna provocación para actuar violentamente y sin contemplaciones contra el gobierno del PSOE, pues para esos señores, la mera existencia de la palabra Socialista y Obrero en las siglas del partido gobernante es para ello una provocación y se han propuesto desde el mismo día de las pasadas elecciones generales, derribarlo, por las buenas o por las malas y por tanto, solamente estarían contentos cuando vean a Zapatero destruido y al partido en la oposición, por lo que cerrar los ojos ante estos hechos sería una irresponsabilidad política.
La historia demuestra que la lucha por el socialismo, si somos consecuente, no puede dejarse hipnotizar por lo que la burguesía considera sus “sagrados derechos de la propiedad privada”, como vemos en la actualidad con la deriva liberal y de privatizaciones que aplican todos los partidos socialdemócratas, pues por ese camino, jamás podremos avanzar al socialismo, sino a un mayor grado de concentración y polarización en líneas de clase.
Hablando claro tenemos que reconocer que existen dos obstáculos principales que están siendo un freno para el avance de la humanidad y la civilización; Estos son en primer lugar, la propiedad privada de las riquezas y las fuerzas productivas que están cautivas en unas pocas manos y en segundo lugar, las fronteras nacionales que son la causa de las disputas de intereses de unas burguesías contra otras, para arrebatarse los mercados y las materias primas.
Aquí podemos observar algunas de las principales contradicciones del capitalismo, que son totalmente insalvables debido a su mecanismo de funcionamiento interno que no es otro que la obtención del máximo beneficio, aplastando el más fuerte al más débil. Una de esas contradicciones es que las fuerzas productivas en el ámbito mundial han alcanzado un nivel de desarrollo que, bajo un sistema de planificación armonioso y racional, permitiría a la humanidad solucionar todos los problemas sociales y avanzar a un nivel de civilización y cultura nunca visto. Pero bajo el capitalismo es imposible. Por otra parte, vemos un mundo trastornado por el hambre, enfermedades, violencia y guerras.
Observamos en estos fenómenos los síntomas de la enfermedad incurable de un sistema socio-económico capitalista que ya ha perdido su razón de ser. Ahora ya no es capaz de hacer avanzar las fuerzas productivas y la cultura como lo hacía en el pasado y, por lo tanto, ha entrado en una fase de degeneración senil que tiene consecuencias nefastas para todo el planeta y que constituye una grave amenaza para el futuro de la humanidad. El ejemplo más claro de su inutilidad es, que el sistema es incapaz ya de cumplir su función principal, que es explotar a los trabajadores ya que existe mundialmente un desempleo crónico en torno a los 1.000 millones de personas, según la O.I.T., condenadas al paro forzoso.
La inestabilidad creciente, por otra parte, es patente a todos los niveles: tanto en los planos económico, industrial, financiero, monetario, social, político, diplomático y militar. El monopolio del complejo militar industrial impuesto por los EEUU, en vez de producir, como algunos afirmaban, una situación estable, está provocando una profunda desestabilización a escala planetaria. Si echamos la vista atrás y analizamos los tres siglos últimos, siempre hubo tres o cuatro grandes potencias en el mundo, pero ahora hay sólo una que ha implantado el monopolio de la guerra preventiva.
Ese colosal poder sin precedentes ha hecho pensar a mucha gente, sobre todo a los dirigentes de los partidos de la clase trabajadora que se basan en el reformismo, que no se puede hacer nada. Han sacado conclusiones pesimistas, afirmando que no se puede luchar porque es imposible derrotar a EEUU. Esas conclusiones son completamente erróneas porque aunque reconociendo que el poder de los EEUU es tremendo, también tiene sus límites, porque con todo el armamento, los misiles, los satélites y su dinero, no pueden ofrecer ningún bienestar ni salida a la cuestión social, por lo que, más tarde o más temprano, la lucha del movimiento obrero, que es mil veces más fuerte que todo el aparato del imperialismo, se impondrá.
El ejemplo de la guerra de Iraq es muy revelador, porque además de la sangría humana permanente, les está costando otra sangría económica de más de seis mil millones de dólares al mes; El Pentágono sabe que ha perdido esa guerra, pero ahora no encuentran la forma de salir del atolladero. Unos piensan que irse es malo, otros piensan que quedarse es peor. Ambas partes tienen razón, pues el error estuvo en la Invasión. Ese coste, junto con los demás frentes abiertos, se convierte en una situación insoportable para las arcas del imperialismo, lo que provocará una crisis interna similar a la de Viet-Nam, donde el propio pueblo americano se rebeló ante tal estado de cosas, exigiendo la terminación de la guerra.
Con sus mecanismos de propaganda, el imperialismo nos quiere vender una vez y otra que están ante una potente recuperación económica, pero el nivel de vida de la gran mayoría de los ciudadanos empeora, pues consultando las estadísticas y considerando la participación de los salarios en el P.I.B. los trabajadores tienen el nivel salarial más bajo de las últimas décadas, el precio del petróleo sigue subiendo, la inflación también, lo que merma el salario real de los trabajadores, a la vez que los créditos se estiran como chicle, con hipotecas a dos o tres vidas, difíciles de pagar, porque como dijo un economista: “Si tú debes 100.000 euros al banco, y no pagas, el problema es tuyo, pero si al banco le deben 100 mil millones y no los pagan, el problema es del banco”.
El péndulo de la historia gira a veces a la derecha y luego a la izquierda, en un proceso dialéctico constante. Ha habido unos años de giros a la derecha, donde los estrategas del capitalismo planteaban que se completaría el estado del bienestar en todos los países. Eso ha resultado ser totalmente falso, como explica el análisis materialista dialéctico de la economía y de la sociedad.
Lo que hemos estado sufriendo ha sido ataques constantes contra el nivel de vida y las condiciones de trabajo de las masas en todos los países, acelerado con el proceso de “Deslocalización”, que ha representado una bajada generalizada de los salarios reales en los países desarrollados y una esclavización total de la clase obrera de los países en vías de desarrollo, proceso que ha desatado un giro a la izquierda del movimiento obrero a escala mundial, de lo que estamos viendo todavía los primeros síntomas.
A los socialistas no nos preocupa que haya gente malintencionada, ignorante o atrasada que acepte como buena la propaganda de la burguesía que intenta negar el camino hacia el socialismo. Pero sí nos preocupa y mucho, que en la propia dirección de los partidos de izquierdas, haya socialistas, comunistas e incluso algunos anarquistas que asumen esa propaganda burguesa, negando la posibilidad de que la lucha contra el sistema sí sirve.
Algunos compañeros que hablan del socialismo como una cuestión “utópica”, no han entendido nada de la situación mundial; inmersos en un estado de pesimismo han perdido totalmente la orientación y han acabado en el escepticismo o lo que es peor, en el cinismo más hipócrita, por lo que se han convertido en un freno para el avance hacia las metas del socialismo que el Partido Socialista históricamente se había trazado.
Han abandonado la filosofía del materialismo dialéctico, o más bien, podríamos decir que ni siquiera han llegado a conocerla, pues es la filosofía que nos enseña que todo cambia y que las cosas pueden transformarse en su contrario, por lo que, en lugar de jugar un papel de vanguardia en la dirección de la lucha por el socialismo, se han convertido en una rémora que dificulta el avance hacia nuevos cambios que abran el camino por donde pueda transitar el movimiento obrero en su lucha por un futuro mejor.
Ha existido un proceso de burocratización y sometimiento del propio partido a los cargos institucionales, que en lugar de servir el partido, como debiera ser, para orientar y marcar la pauta en la lucha por la aplicación del programa, ocurre todo lo contrario; el partido es utilizado por esa casta de burócratas institucionalizados que subidos a las espaldas de las bases, desmovilizan, mal-educan y cierran el debate de las ideas y principios que nos tendrían que estar ayudando a la superación de los problemas, aplicándose las alternativas que democráticamente vayan surgiendo en la problemática actual cotidiana.
En el próximo mes de septiembre, en los días 15, 16 y 17, el partido se enfrenta a una conferencia donde tendría que debatirse cual es el programa adecuado para organizar la verdadera transición al socialismo. Por tanto, es urgente y necesario poner fin a esta confusión ideológica que tiene desorientado y disperso al movimiento socialista. Es más preciso que nunca en estos momentos unir nuestras filas contra la burguesía, el capitalismo, el imperialismo. Necesitamos la unidad de toda la izquierda para la defensa de un programa auténticamente socialista que aborde la nacionalización y la planificación de las fuerzas productivas, en línea con las propuestas que desde la Web http://ispsoemalaga.org ofrecemos como propuesta en la página 3, donde se insertan algunas alternativas al programa de transición al socialismo.
Consideramos que la mejor manera de defender ese programa auténticamente socialista es fortaleciendo la vanguardia del movimiento obrero, luchando por las auténticas ideas socialistas, con una táctica correcta. Proponemos que se abra un debate en profundidad en toda la sociedad, acerca del futuro que los trabajadores quieren y cómo construir sobre bases firmes la sociedad socialista a la que aspiramos. Ese debate debe ser distinto a como lo ha planteado la dirección, que ha sido solamente por arriba, para los cargos institucionales y la alta dirección orgánica del partido, lo que consideramos un error.
El debate debe ser sin exclusiones, dirigidos a las bases del movimiento obrero, no solo a los socialistas sino a toda la clase trabajadora en su conjunto, admitiéndose a todas las corrientes de opinión que luchan por un cambio social y que desde la izquierda se reclamen contrarias al capitalismo y al imperialismo. De esta forma podremos avanzar decididamente hacia una recomposición del movimiento socialista, tanto local como mundial, que la mayoría de los trabajadores deseamos y necesitamos.
La aportación que en este debate podríamos hacer los compañeros de la corriente Izquierda Socialista, sin duda tendría una gran importancia, siempre y cuando, se respete la más absoluta democracia interna y libertad de expresión, permitiendo que nuestras posiciones, que por ahora son minoritarias, tengan las mismas oportunidades democráticas que todas las demás y no sufran distorsiones, manipulaciones o impedimentos, como hasta ahora está ocurriendo por muchas de las direcciones del partido.
Consideramos seriamente que cualquier discusión del futuro del socialismo sería incompleta, es más, sería una verdadera tergiversación, sin una consideración muy seria de las ideas de aquel hombre que junto a tantos otros, fueron guía para la fundación tanto del P.S.O.E. como de la U.G.T., por lo que me estoy refiriendo a Pablo Iglesias, que con su honradez y firmeza en las ideas del marxismo, nos tiene que seguir sirviendo de guía en la búsqueda del camino correcto para el derrocamiento del capitalismo y la construcción del socialismo.
Como conclusión, podemos afirmar que es una auténtica utopía considerar que la humanidad puede sobrevivir y prosperar dentro de los límites cada vez más estrechos que ofrece el sistema capitalista. La continuación artificial de este podrido sistema capitalista, caduco y degenerado, con sus mafias que controlan la economía por encima de la política, corrompiendo, comprando y vendiendo voluntades se ha convertido ya en una pesadilla para toda la humanidad, por lo que este sistema obsoleto merece ser transformado. O buscamos una salida socialista a la “democracia burguesa” que en el fondo, representa la Dictadura del Capital, o el sistema se encamina seriamente a la destrucción de la humanidad; no existen terceras vías, como también utópicamente nos han querido ofrecer.
A pesar de todas las mentiras, de todas las calumnias, de las guerras, de la represión y la distorsión de la realidad y del debate limpio de las ideas que el capitalismo impide realizar, la lucha por el socialismo hoy es más necesaria que nunca. La única solución para todos los problemas que padece en la actualidad la humanidad es el socialismo mundial, bien entendido que tiene que ser por algún país por donde se comience a abrir la brecha, para el avance hacia esa democracia socialista, esa democracia obrera sana, donde los asalariados podamos decidir claramente nuestros destinos. No tenemos que dar ni un paso atrás en la lucha por nuestros ideales que como debemos recordar permanentemente en las palabras de Pablo Iglesias y tantos otros que lucharon por el socialismo, afirmaban insistentemente que“el ideal del P.S.O.E. es la completa emancipación de la clase trabajadora; Es decir, la abolición de todas las clases sociales y su declaración y conversión en una sola clase de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres iguales, honrados e inteligentes”.
COORDINADORA PROVINCIAL DE MÁLAGA.
IZQUIERDA SOCIALISTA-P.S.O.E. DE ANDALUCÍA.
Málaga, 3 de Agosto de 2006.
is-psoe.malaga@terra.es
http://ispsoemalaga.org
Agosto 4th, 2006 at 5:39 pm
ANTE LA CONFERENCIA DEL PSOE DEL 15 AL 17 DE SEPTIEMBRE; “LOS MILITANTES DEBEMOS LUCHAR POR UN GIRO A LA IZQUIERDA”….
nice…..