Izquierda Socialista

Febrero 20, 2007

LA ECONOMÍA CRECE, PERO NO SE DESARROLLA ARMÓNICAMENTE.

Archivado en: General — @ 10:28 pm

La economía del estado español terminó el año 2006 con un crecimiento de su Producto Interior Bruto (PIB) del 3,8 %, frente al aumento del 3,5 % que se produjo en 2005. El aumento del consumo interno ha supuesto que esta cifra sea la mayor alcanzada desde el año 2000.   Ese crecimiento, que comparativamente con el resto de las raquíticas economías mundiales puede no parecer demasiado malo, lo que nos interesa analizar, como socialistas, es si se camina hacia la socialización de las plusvalías o se marcha en sentido inverso.

 

 

Mientras que exista un uso capitalista de las plusvalías, mientras que el sistema liberal implante sus criterios por encima de gobiernos, mientras que la administración está en bloque al servicio de la propiedad privada, el reparto de las riquezas que genera el trabajo será injusto. Existe una cierta confusión sobre el uso de la propiedad que dicen algunos que planteamos  los socialistas marxistas. La burguesía, con sus constantes calumnias, hace creer a la población, a través de sus medios de propaganda, (que son la inmensa mayoría), que los socialistas marxistas quieren expropiarlo todo; y eso es completamente falso.  El socialismo científico plantea la nacionalización de los medios de producción, para planificar científica y armónicamente la economía al servicio del ser humano,  pero respeta la propiedad privada de los medios personales. Como planteaba Marx, la propiedad personal es intocable, entendiendo por dicha propiedad aquella que se obtiene gracias al fruto del esfuerzo del trabajo  diario y por medios claramente legítimos.

 

 

Está claro que el socialismo respeta el derecho privado a nuestra vivienda,  al automóvil, a los bienes de uso particular, pero a la vez,  reconocemos que deben existir unas normas de convivencias sociales para facilitar la tranquilidad de los ciudadanos y para que todos podamos gozar de una vida digna. Tenemos el derecho inalienable, que debe ser proporcionado por el Estado, a un trabajo digno, a una vivienda, a una educación científica, a una sanidad adecuada, es decir, que los derechos civiles básicos tienen que estar garantizados para todos. No es de recibo que amparándose en el derecho a la propiedad privada, unos gocen de privilegios poseyendo cientos de viviendas y otros bienes básicos, mientras que existen personas que están en la indigencia y no pueden vivir acumulándose ya más de 30.000 personas que duermen en las calles.   Así pues,  desde una ética socialista, todos tenemos que reconocer que no podemos hacer uso privado de nuestras pertenencias más allá de donde dañe el derecho a los demás a la justicia, a la  tranquilidad y a la convivencia, por lo que no vemos bien que se perturbe a los demás vecinos, haciendo uso y abuso de procedimientos especulativos y acumulativos corruptos o actividades que dañen a la sociedad en su conjunto, si con ello molestamos y perjudicamos a la ciudadanía. Esos comportamientos individualistas y groseros son incompatibles con un proceso de socialización y convivencia humanas.

 

Desde un punto de vista de la socialización y la convivencia pacífica en común, debemos ser responsables también de nuestras pequeñas acciones que minan la convivencia y asumir las consecuencias de nuestros actos individuales; por ejemplo, no tenemos ningún derecho, por mucho respeto a la propiedad privada que queramos defender si tenemos un automóvil y tocamos el claxon a altas horas de la noche, o ponemos la música a más decibelios de los permitidos, causando molestias a nuestros vecinos. Ese tipo de defensa antisocial del individualismo y la propiedad privada es cuanto menos reprochable, pues la propiedad debe tener sus límites,  reconociendo que  nuestros derechos empiezan donde terminan los derechos de los demás ciudadanos. Después de más de 30 años de “transición” los comportamientos autoritarios y la falta de educación para la socialización y la convivencia es una asignatura pendiente.

Incluso la propiedad privada de ciertos medios de producción, que algunos pueden pensar que son intocables, tienen un cierto trato en algunas constituciones burguesas avanzadas en la medida de que se reconoce que están sometidos al bien general; otra cosa es, la incapacidad de ejercer esos derechos dentro del margen del sistema capitalista.  Algunos liberales, nos hacen creer que la libertad suprema del individuo entra dentro del espacio de la propiedad privada, siendo totalmente intransigentes, y viendo como natural el egoísmo humano, de la lucha por la supervivencia del más fuerte, de la competencia y del arrasamiento del adversario, en donde basan sus criterios para la defensa de la propiedad incluso con el uso de la violencia y la guerra hasta la muerte como constantemente demuestra la historia.

 

 

Estos elementos liberales-burgueses plantean siempre la economía y el derecho de la propiedad privada por encima del ser humano, defendiendo a ultranza el lema de “valgo lo que tengo”, siempre anteponiendo el “tener” al “ser” lo que viene a decir que se consideran más importantes que el asalariado que suda día y noche para medio comer llegando escasamente a final de mes con el producto del  fruto de su trabajo.

 

 

La historia demuestra que se ha venido matando gente, con la excusa de la defensa de la propiedad privada, se han explotado y siguen explotando a millones de trabajadores, mujeres y niños,  a los que se les saca las plusvalías que son las ganancias del capital. La plusvalía es el robo “legalizado” que el patrón hace diariamente al asalariado.

 

 

Muchos jóvenes no saben con certeza qué  ocurre en esta podrida sociedad capitalista pero ven con rabia y desagrado,  que unos ganan millones, especulan y amasan enormes fortunas mientras que el sueldo medio de la inmensa mayoría, son unos 800 ó 900 euros mensuales, lo que impide a las familias tener una vida digna. El asalariado siente en sus carnes que la producción de un día extenuante de trabajo es mucho más del dinero que le abona el patrón que amasa inmensas fortunas a su  costa.

La burguesía se ufana de que tenemos una de las  Constituciones más avanzadas y un Estado de los más descentralizados de Europa. Pero lo que en realidad se oculta es que eso es solo papel mojado mientras que las estructuras del sistema capitalista permanezcan, pues todos los derechos que la misma Constitución y los Estatutos de Autonomía recogen no se cumplen. El derecho al trabajo se está violando permanentemente para cerca de dos millones de parados. El Derecho a la vivienda digna otro tanto, pues hay que recordar que el precio de la vivienda subió 14 veces más que los salarios en los 17 años últimos, creciendo un 130 % desde 1997,  los recursos para el ejercicio del derecho a la Educación pública, laica y científica, como es el objetivo del socialismo,  se recorta con relación a la privada, habiéndose reducido la inversión en Educación Pública desde 1995 al 2003 del 4,6% al 4,3% del PIB, mientras que se desvían enormes cantidades de dinero público para subvencionar la privada,  el derecho a la Sanidad para todos se deteriora por causa de la masificación, etc.

 

El socialismo plantea que la propiedad privada no puede estar de espaldas a los intereses del pueblo, ya que tal situación sería la reproducción de la dominación de una clase minoritaria, la capitalista,  sobre otra mayoritaria, la clase trabajadora y no podemos hablar entonces de una verdadera democracia y mucho menos de que vayamos siquiera marchando hacia el socialismo, sino que, por el contrario, confundiendo crecimiento con desarrollo caminamos  hacia un grado de desigualdad cada vez más profundo.
La dirección del PSOE, si planteara siquiera una política socialdemócrata reformista en vez de insistir en la actual política social-liberal,  podría utilizar la carta magna que tiene parte de la respuesta teórica para redistribuir con más justicia la riqueza que se está creando, sobre todo con el esfuerzo enorme de la clase trabajadora y la juventud, porque un verdadero  El Estado Social y Democrático de Derecho, como el que dicen los textos constitucionales que debería defenderse teóricamente si cabe en el marcho constitucional.  Una socialdemocracia reformista estaría llamando y fomentando la protección y promoción de  la pequeña y mediana industria, las cooperativas, las cajas de ahorro, así como también la empresa familiar, la microempresa y otras formas diversas de asociación comunitaria que favorezca al trabajador, al ahorro social, al consumidor, bajo un sistema que tienda a la propiedad colectiva y social, con el fin de fortalecer el desarrollo armónico de la economía sustentándolo en la iniciativa social poniendo a la clase trabajadora como el objetivo de esas reformas sociales que garanticen a todos un verdadero Estado de Bienestar; aunque esa parece ser la intención del Gobierno, la realidad es que en los hechos concretos, las Pymes pierden cada vez más terreno ante las megafusiones, la concentración de enormes capitales y la imposibilidad de ofrecer resultados tangibles en cifras macroeconómicas. Teóricamente es posible la socialdemocracia y el fortalecimiento del Estado del Bienestar, pero en la práctica, caminamos en sentido contrario, practicándose la “política del cangrejo” para los trabajadores. 

 

Incluso los objetivos planteados por los social-liberales que marcan la política económica,  no son más que formas pequeño-burguesas de reproducción del sistema capitalista, que se podrían dar teóricamente siempre dentro del marco actual arropado por la ideología dominante liberal-socialdemócrata, tal como ocurrió en algunos países del norte de Europa cuando la socialdemocracia sirvió para desarrollar armónicamente las fuerzas productivas con la construcción del Estado del Bienestar. ¿Por qué no funciona ahora ese modelo socialdemócrata?.  Como venimos diciendo desde el análisis que realizamos en Izquierda Socialista, ese modelo está ya agotado y superado por la historia. Un reformismo que actúa mediante contra-reformas, a la larga no puede ser viable para la clase trabajadora.

 

Para demostrar con datos y cifras los argumentos anteriores, en primer lugar, debemos explicar que el actual ciclo económico está siendo demasiado largo debido a métodos artificiales y a un sobreendeudamiento de las familias. Además, ese crecimiento no crea un ambiente de optimismo entre las masas, como por ejemplo se había creado en el auge de los 80-90. Existe un contraste muy agudo entre los 20 millones de asalariados que somos ya en el Estado, en relación con la precariedad  en la que trabaja la clase obrera, que choca cada vez más con la especulación, el robo, la crispación y los aumentos desaforados de los beneficios de la banca y las multinacionales.

 

Un ejemplo muy ilustrativo es la reciente encuesta del C.I.S.  que a la pregunta de ¿Cómo califica la situación económica?. La respuesta ha sido: Mala un 23 %. Regular un 46 % .  Buena un 23 %  y Muy Buena un 8  %, es decir, en números redondos, cerca del 70 % ven la situación económica entre mala y regular y solamente un 31 % la ve buena y muy buena.  Esto demuestra que la psicología y el bolsillo del pueblo contradice las afirmaciones de los gobernantes de que todo marcha estupendamente.

 

Queremos rebatir la acusación falsa que se nos hace de “demagogos”” cuando decimos que  bajo el capitalismo “los ricos son cada vez más ricos y los pobres, más y más pobres”: Los datos estadísticos así lo avalan: El 50 % de la población activa es precaria. En un estudio de las Rentas de 1998 a 2003 se demuestra que el 30 % de los más ricos han visto aumentar sus rentas del 59,2 al 63 % del PIB. Mientras que el 60 % de los más pobres ha sufrido una caida de la renta del 31,16 AL 27,80 % del PIB. Otro dato que también confirma el empobrecimiento de la mayoría de la población es la distribución del PIB del 2006: Las rentas del capital suben hasta el 54,70 % del PIB, mientras las rentas del trabajo caen al 45,30 %.  Esa tendencia se viene ya repitiendo durante muchos años.

 

En cuanto al endeudamiento familiar pasó del 81 % del PIB al 131 % del PIB en el período comprendido entre el año 2000 y el 2006. Incluso existe una advertencia del Banco de España en la que hace constar el alto riesgo del endeudamiento por créditos hipotecarios de empresas y familias, que alcanza la apabullante cifra de los DOS BILLONES DE EUROS, es decir el DOBLE que hace cinco años.

 

En la actualidad, debido a los estrechos márgenes que ofrece el sistema capitalista no se puede realizar una política correcta de carácter socialdemócrata, tendente a la creación de empresas comunitarias de producción, como formas de generar productos para el consumo, si el gobierno no decide enfrentarse a los liberales y salir de su círculo restringido. Por la presión que ejercen los banqueros, imperialistas y capitalistas, no se utilizan los ingresos y beneficios obtenidos por las Cajas de Ahorros en un plan socialista clave, con algunos bancos que podrían ser públicos, (si no se hubiese acometido con tanta ansia el proceso de privatización de sectores claves de la economía),  que en teoría, deberían estar dedicados en su totalidad a financiar avances sociales y una planificación científica para acabar con la pobreza y la precariedad,  que servirían para financiar la economía social y cooperativa, contemplando unos proyectos que se generen en pro del bienestar colectivo de las comunidades organizadas, pero tampoco esa realidad que sería correcta desde el punto de vista de la socialdemocracia, se fomenta porque choca frontalmente con los intereses de la Banca Privada de los intereses de los Poderosos, en definitiva, de los Poderes fácticos.

 

Estamos observando cómo la política histérica del PP y las condiciones objetivas de empeoramiento de las masas obreras está produciendo una polarización y radicalización en algunos casos del movimiento obrero contra la burguesía ( y viceversa). El punto central de la situación en el movimiento obrero sigue siendo el abismo que separa la política sindical de las direcciones actuales, que con su agotado plan de pactos y consensos tiene paralizada y maniatada a la clase trabajadora.  La derechización y en cierto modo exceso de burocratización de las cúpulas sindicales está haciendo mucha mella en la apatía sindical del movimiento obrero creando una desconfianza por parte de los trabajadores en sus direcciones que impide la reorganización y encuadramiento de muchos trabajadores, aunque este proceso será temporal y antes o después, volverán de nuevo a la lucha. Para muchos trabajadores, la casta burocrática, tanto sindical como sobre todo política, sobre todo, los ejecutivos del PP,  es vista como unos auténticos vividores, lo que aparta a la clase obrera de la lucha sindical y de la participación política aumentando la abstención, pero a su vez, provoca, que cuando salta el movimiento obrero a la lucha lo hace de forma más explosiva incontrolada y radical, o cuando actúa políticamente produce derrotas violentas como la que sufrió el PP en Marzo de 2004, que todavía siguen sin poder asimilar.

 

 

Una política socialdemócrata valiente podría ser una palanca económica clara para incrementar el poder para el pueblo, como el fomento y la potenciación de la autogestión y la cogestión obrera, el cooperativismo socialista y la economía social, lo que podría explicarse como el camino gradual hacia la eliminación de una clase social dominante como la oligarquía capitalista,  que ejerce cualquier tipo de autoridad sobre otra clase despojada de lo que originariamente le pertenece como es la clase trabajadora, pero la dirección actual, niega una y otra vez la aplicación de una política siquiera socialdemócrata.  No es, como algunos pueden pensar, que se trata de  mala o buena voluntad política; lo que eso demuestra es  que el sistema está agotado, que solamente admite algunas reformas cosméticas, pero ninguna de profundo calado. Incluso para hacer algunas reformas hay que enfrentarse firmemente a la burguesía y derrotarla democráticamente con la movilización de masas.

 

Reconocemos que serán muchos los obstáculos, diversas las dificultades que la clase trabajadora tendrá que vencer para dotarse de un verdadero programa socialista que plantee la transición hacia la nueva sociedad, pero lo que queda claro es que el modelo  que ha cogido la actual dirección del partido, camina con una orientación totalmente equivocada del socialismo, pues como queda demostrado, el sistema burgués capitalista ha entrado en una espiral, donde la economía crece, pero no se desarrolla armónicamente,  ni incluso en los momentos de auge como el que estamos atravesando, como hemos podido demostrar con los datos aportados anteriormente.  Cuando llegue la crisis, el capital atacará los intereses de los menos favorecidos, de la clase asalariada,  como siempre, para restablecer su tasa de ganancias y saldrá de nuevo reforzado en detrimento de los más pobres, echando sobre las espaldas de la clase trabajadora los costes de la crisis, destrozando a su paso a la pequeña y mediana empresa, produciendo un aumento de la concentración de capital que produce un sistema de oligopolio con comportamientos monopolistas que perjudica y empobrece cada vez más a la clase trabajadora.

 

La relación que existe entre la crispación social de algunos sectores que demuestran una insatisfacción laboral profunda, un  incremento de la conflictividad y una polarización en líneas de clase, no es directamente proporcional a la politización que puede generarse posteriormente, pero lo más probable es que afecte en la línea enunciada, porque a la larga, esos procesos moleculares en la toma de conciencia de las masas, que son  acumulativos, se tendrán que expresar de una u otra forma, bien sindical o políticamente, o ambos a la vez.

 

El relativo tapón que están ejerciendo con su política pactista los dirigentes sindicales que parece muy fuerte y adecuada, dialécticamente se volverá en su contrario cuando las masas digan hasta aquí hemos llegado, y será arrasada y puesta en entredicho por la fuerza del movimiento obrero en lucha que exigirá más socialismo y mayor grado de bienestar exigiendo el cumplimiento de lo tantas veces prometido, es decir, una más justa distribución de la riqueza que con su esfuerzo y sudor ha generado.

 

La lucha por el socialismo será inevitable, el estallido de una huelga general, un accidente en un sector clave de la economía, como en turismo o construcción,  que afecte con una caída profunda a la bolsa, tendría consecuencias dramáticas para cientos de miles de trabajadores que verían esfumarse su puesto de trabajo y su futuro, con la espada de Damocles de las hipotecas que pende sobre sus cabezas. Hemos entrado en una nueva época de la lucha entre las clases a escala mundial, que afectará sin duda a la economía y a la política en Europa y el Estado Español.  Las condiciones para un giro a la izquierda en el partido socialista serán inevitables y para ello nos tenemos que preparar en nuestra corriente,  porqué así lo exigirán mediante la movilización, cientos de miles de trabajadores, que lucharán con incluso más fuerza que en la época de la Transición, donde no solamente una vez, sino miles de veces hubiese sido posible tomar el cielo por asalto, pero no fue posible por la falta de un programa auténticamente socialista y una dirección adecuada para derrotar a la burguesía y su sistema.

 

La lucha por el socialismo no es una utopía como nos intentan decir la burguesía y los reformistas, sino que es una necesidad para los trabajadores, porque con la participación activa y democrática de la mayoría de la población que es la clase trabajadora en lucha por la transformación socialista de la sociedad,  estaríamos en condiciones de avanzar hacia una sociedad verdaderamente democrática, donde, liberados de la lucha cotidiana por la supervivencia y con los medios de producción bajo control de la mayoría de la sociedad, los trabajadores y nuestras familias podríamos participar conscientemente en todas las decisiones políticas, económicas, sociales y culturales de una sociedad basada en la ética, poniendo al ser humano en el fundamento de la economía, y ésta al servicio de la humanidad.

 

                                   Coordinadora Provincial de Málaga

                        Izquierda Socialista-PSOE-A.

                         Málaga 20 de Febrero de 2007.

 

                         Is-psoe.malaga@terra.es

                         http://ispsoemalaga.org

 

 

 

 

 

 

Leave a Reply