Cientos de trabajadores y mujeres acuden a un acto histórico del Sindicato de Estudiantes contra el cierre de Delphi en Puerto Real.
El acto estaba anunciado para una hora después, pero pasaban pocos minutos de las 7 de la tarde y empezaba a llegar gente a la caseta municipal del recinto ferial de Puerto Real. Las pegatinas contra el cierre de Delphi presidían las solapas. La sala tenía 600 sillas que, poco a poco, comenzaron a llenarse. Tras el éxito abrumador de la huelga general que tuvo lugar dos días antes, había expectación en el ambiente, sed de escuchar opiniones y, sobre todo, de buscar soluciones. Los carteles del Sindicato de Estudiantes llamando al acto público decoraban la mesa que lo presidía. También en el escenario dos grandes pancartas, una del colectivo de mujeres de los trabajadores (“Exigimos la capitalización de la empresa con dinero público”) y otra del Sindicato de Estudiantes (“Por nuestro futuro, ni un solo despido. Nacionalización bajo control de los trabajadores”). A las 8 en punto eran ya cientos los trabajadores, mujeres y jóvenes que llenaban la caseta. Poco después, David Atienza, portavoz del Sindicato de Estudiantes en Cádiz, tomaba el micrófono para dar comienzo al acto, que se extendería por dos horas.
David dio en primer lugar las gracias a todos los asistentes, trabajadores, mujeres y jóvenes que están viviendo en primera persona la lucha de Delphi, y recordó la enorme lección de fuerza que entre todos se dio el 18 de abril, con una huelga general que consiguió poner en pie de lucha por 24 horas la Bahía de Cádiz y el resto de municipios que la secundaron.
En la mesa estaban presentes, además, Noni Roca y Elvira Moreno (representantes de las mujeres de los trabajadores), Pedro Lloret (miembro del Comité de Empresa de Delphi), Xaquín García Sinde (trabajador de los astilleros de Ferrol, miembro de la corriente marxista “El Militante” e impulsor del manifiesto estatal de sindicalistas en apoyo a los trabajadores de Delphi) y José Antonio Barroso (alcalde de Puerto Real por Izquierda Unida).
Noni Roca leyó una carta de agradecimiento a los estudiantes por su apoyo entusiasta y su participación activa en la lucha de Delphi y, por su parte, Elvira explicó la opinión de las mujeres, que tienen claro que es necesario que la Junta de Andalucía y el Gobierno den soluciones ya mismo a las 4.000 familias que tienen su futuro amenazado.
Tras ellas tomó la palabra Xaquín García Sinde. Al comienzo de su intervención leyó el saludo que Marcelino Camacho envió a todos los presentes en el acto, en el que llamaba a la nacionalización de la factoría de Puerto Real para ganar la lucha y mantener todos los puestos de trabajo. Una ovación cerrada siguió a la lectura del saludo. García Sinde continuó explicando que la única salida real al conflicto es la nacionalización de la fábrica bajo control de los trabajadores, esto es, que el Estado la haga pública para mantener así todos los puestos de trabajo, y que esta lucha se puede ganar, aunque para ello hace falta una estrategia sindical basada en la extensión de la lucha a todo el Estado y al resto del sector del automóvil. García Sinde enmarcó la crisis de Delphi en la crisis del capitalismo, un sistema incapaz de ofrecer una vida digna a millones de personas en todo el mundo. En un alegato anticapitalista fuertemente aplaudido, levantó la bandera de la lucha por la única alternativa que la clase obrera tiene: el socialismo: “Tenemos que ser radicales, esto es, ir a la raíz del problema, y la raíz es el sistema capitalista”.
Tras él, Pedro Lloret explicó la situación por la que estaba pasando la plantilla, desde que el pasado 22 de febrero se anunció el cierre de la factoría de Puerto Real.
Finalmente, la intervención de José Antonio Barroso despertó un enorme interés entre los asistentes. Criticó duramente a la Junta de Andalucía (“los gobiernos no están para ofrecer solidaridad y buenas palabras, los gobiernos están para dar soluciones”, afirmó entre aplausos), planteó que la única salida es la intervención pública en la factoría de Puerto Real y llamó claramente a las cúpulas sindicales, mencionando a los máximos dirigentes, José María Fidalgo y Cándido Méndez, a incluir de una vez en sus discursos esta reivindicación. Pidió también al Comité de Empresa y a los sindicatos en la fábrica lo mismo.
Tras la intervención del alcalde se abrió un turno de palabras, donde varios trabajadores y mujeres realizaron preguntas y vertieron opiniones. Entre ellas fue especialmente ovacionada la de un trabajador de la fábrica, que se preguntó “si no era necesario pasar a una acción sindical más combativa”.
Además del saludo enviado por Marcelino Camacho, hubo otros saludos llegados de todo el Estado y también del otro lado del océano. En el acto se leyeron el de Serge Goulart, coordinador de las fábricas ocupadas de Brasil, el de CCOO de Lear Épila, que anteriormente perteneció a Delphi, y el de las trabajadoras de CLECE de Girona, que acaban de poner fin a una dura huelga de varias semanas. Todos ellos fueron agradecidos entre aplausos por los asistentes.
En la colecta, los trabajadores y las mujeres dan 344,69 € al SE para seguir luchando
Poco antes de dar fin al acto, David Atienza explicó que “los únicos padrinos que tiene el Sindicato de Estudiantes, sois vosotros, la clase obrera, así que os pedimos vuestro apoyo para seguir financiando esta lucha común”. No hacía falta explicar nada más. Las mujeres y los trabajadores han visto en cada manifestación, en cada acción, al Sindicato de Estudiantes con sus pegatinas, su material, sus carteles y también con sus huchas para recabar el apoyo económico necesario que lo hace posible. El colectivo de mujeres se había adelantado, y en sus asambleas del día anterior habían organizado sus propias colectas para entregar lo recaudado a los estudiantes en el acto. Más de 80 euros a los que los compañeros del SE han dado un valor incalculable, el valor de que el movimiento haya visto útil financiar la lucha de los jóvenes por su futuro y contra el cierre de Delphi con sus propios recursos. Si hay alguien presionado económicamente ahora mismo son los trabajadores y familias de Delphi que, aun así, siguen dando lecciones de entrega, arrojo y confianza en la lucha. Euro a euro, todos los asistentes colaboraron con lo que pudieron y el resultado fue una colecta histórica para un acto que también lo fue. Un dinero que rápidamente será reinvertido en la lucha contra el cierre de Delphi, por la nacionalización de la fábrica y, en resumen, por un futuro digno para la juventud y la clase trabajadora de la Bahía de Cádiz.
MANUEL DE LA FUENTE.
PUERTO REAL (Cádiz).
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