PROPUESTA PARA DEBATE A LA CONFERENCIA DE VALENCIA: “ANTE LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL DEL CAPITALISMO, ES PRECISO LA GLOBALIZACIÓN DEL SOCIALISMO”.
Introducción: Estando próximas las elecciones legislativas de 2008, la corriente de opinión IZQUIERDA SOCIALISTA DEL P.S.O.E. siguiendo los acuerdos adoptados en la reciente Coordinadora Federal, nos ha planteado, abriendo un debate democrático entre todos los socialistas, que realicemos unas nuevas Jornadas Federales, que se van a titular “ Ante la Globalización neoliberal: la Globalización del Socialismo”. En ella se nos propone que tratemos de recapitular los grandes cambios que se han sucedido en España, en Europa y en el mundo, los nuevos horizontes y los retos que se derivan de nuestra acción política. Dichas Jornadas se van a celebrar en Valencia los días 22 y 23 de Septiembre. Con tal motivo, desde Izquierda Socialista de Málaga del PSOE de Andalucía, queremos hacer esta aportación al debate a la vez que realizamos nuestras propuestas programáticas para que sean trasladadas al Partido Socialista Obrero Español, con la intención de que sean tomadas como documento base del próximo Congreso. Estas son, en líneas generales, las resoluciones debatidas y aprobadas por la reciente Asamblea General Extraordinaria que hemos celebrado el pasado mes de Julio en la comarca de la AXARQUIA (Málaga) a la que hemos incorporado enmiendas que han sido asumidas, a propuesta de algunos compañeros que han participado en el debate.
Situación política mundial.
El sistema capitalista está enfermo. Solamente tenemos que leer la prensa, escuchar la radio o ver los informativos de TV para ver que esa enfermedad afecta a la economía, arrastrada por una burbuja especulativa sin precedentes, así como a la filosofía, la cultura, el arte, el sindicalismo, la política y otros sectores.
A escala mundial el sistema ya no puede desarrollar las fuerzas productivas armoniosamente. La globalización ha internacionalizado la corrupción de las mafias en una proporción desconocida, al tiempo que la polarización entre el mundo de los ricos y el de los pobres se agrava escandalosamente. Este es el resultado inevitable de un sistema basado en el lucro y la obtención del máximo beneficio para disfrute de una minoría de grandes monopolios y multimillonarios.
En los momentos actuales caminamos hacia el final del ciclo económico, anunciándose por los propios estrategas del sistema que EEUU podría entrar en recesión a final de este mismo año. Pero este no es el único síntoma de quiebra y crisis del capitalismo mundial.
La situación en América Latina es de abierta revolución, como en Venezuela, Bolivia, México o Ecuador; en otros muchos como Nicaragua, Paraguay, Brasil o Argentina la lucha de clases se está profundizando cada vez más llegando a niveles similares a los países anteriormente mencionados. En cuanto a Oriente Medio, la Guerra de Irak es una clara derrota para el imperialismo angloamericano aunque éstos no lo quieran reconocer. Esta sangrienta aventura ha costado ya más de 700.000 muertos, millones de desplazados y más de 8.000 millones de dólares de gastos al mes y todavía continua, por lo que tenemos que insistir en ese NO a la guerra que gritamos millones en todo el mundo.
Por otra parte, la crisis de sobreproducción latente podría estallar en una guerra comercial entre China, EEUU y Europa. El grupo de los G-8 se reúne desesperadamente una y otra vez para ponerse de acuerdo en una sola cosa, en que “No están de acuerdo”.
En Europa, el “triunfo” de la derecha en las elecciones presidenciales de Francia y los resultados que esta ha obtenido en las legislativas, mucho menos de lo que las encuestas trucadas anunciaban, representa un aviso para el (PSF) Partido Socialista Francés. Los trabajadores y la juventud no ven con satisfacción ni ilusión el programa de tibias reformas y discursos a favor de la economía de mercado defendidos por Royal y su equipo. Igual ocurrió en Alemania. El Partido Socialdemócrata (SPD), que fue derrotado, se tuvo que entregar a Ángela Merkel concluyendo un gobierno de unidad nacional que está aplicando la política antisocial de la derecha alemana. El SPD vivió una fuerte escisión por la izquierda encabezada por Oskar Lafontaine que ha culminado con la formación del Partido de la Izquierda, resultante de la fusión del antiguo Partido Comunista de la extinta República Democrática Alemana y el WASG. El Partido de la Izquierda obtuvo resultados excelentes en las últimas legislativas y las encuestas les siguen dando buenas expectativas de votos de entre un 20 % y un 40 % según las zonas.
En cuanto a la situación económica mundial, los datos aportados demuestran la situación de desaceleración del ciclo. Por ejemplo, el crecimiento del PIB de Estados Unidos cae al 0,60 % en el primer trimestre de 2007, la tasa más baja desde hace cuatro años. En cuanto al endeudamiento de EEUU, contemplando unidas tanto la deuda pública, de las empresas como las personales, sobrepasa ya los 48 billones de dólares en 2006 y ningún organismo tiene capacidad para llamarles la atención ante tan abultada deuda. En contraste, la deuda de los países pobres que sobrepasa los 4,5 billones de dólares, no llega ni al 10 % de la deuda de EEUU, lo que no evita que el FMI y el Banco Mundial les exijan rigor en los pagos acosándoles insistentemente.
Otros datos muestran la degeneración del sistema de forma más cruda: 850 millones de personas pasan hambre mientras 2.300 millones carecen de agua potable. La temperatura del planeta podría subir más de 5 grados para el 2050 lo que representaría catástrofes en Medio Ambiente que afectaría a millones de seres humanos, los recursos fósiles se agotan y la búsqueda de energías alternativas están frenadas por el ansia de beneficios a corto plazo de las multinacionales petroleras.
El escándalo en el injusto reparto de las rentas del PIB mundial es tan patente, que los organismos oficiales no se recatan de reconocer que el 72 % de ese PIB lo consume el grupo de G-8, (es decir los ocho países más ricos) mientras que el 27 % restante es lo que queda para los 185 países restantes del mundo. La renta per cápita en el mundo pobre es de miseria, pues 2.800 millones de personas malviven con menos de 2 dólares al día y 1.200 millones de personas se encuentran en la más completa indigencia con menos de un dólar al día. Mientras, los tres multimillonarios más importantes del planeta acumulan más capital que los 48 países más pobres del mundo, o las rentas de las 84 personas más poderosas son superiores al consumo de los 1.300 millones de chinos. Según datos oficiales, las 225 personas más ricas del mundo tienen en su poder el 50 % de toda la riqueza mundial.
Ante una situación semejante ¿Cuál es la alternativa? Sin duda, no queda otro camino que avanzar hacia la construcción del socialismo. La tarea de la izquierda, de todos los trabajadores, de la juventud, de la mujer, de todos los colectivos de progreso, debe ser hacer todo lo posible para unirnos y organizarnos cada vez mejor. Porque el Socialismo ya no es una Utopía, como algunos insisten en decir, sino que se ha convertido en una necesidad imperiosa para la humanidad.
Situación política en el Estado Español.
A continuación vamos a analizar los dos elementos básicos de la situación política actual en el Estado Español que pueden sinterizarse en estos dos puntos fundamentales:
a) La radicalización del PP y de toda la reacción.
b) La incapacidad del reformismo sin reformas, de ilusionar a las masas de la clase trabajadora.
No es casualidad que se hable tanto de la Ruptura del Consenso de la Transición. Desde la victoria del PSOE en 1982 hasta el triunfo del PP en 1996, prevaleció en muchos ámbitos la idea de que habría progreso social y reformas políticas progresistas. Esto tenía una relativa base material; se debía al crecimiento económico de los años 80 cuando hubo un aumento de los gastos sociales y se inició la construcción del incipiente estado del bienestar en la primera legislatura del PSOE. Esto no impidió que las políticas de reconversiones salvajes practicadas por el felipismo llevaran a grandes choques con los sindicatos y a la convocatoria de cuatro huelgas generales contra las políticas económicas de los gobiernos socialistas. De lo que se trata ahora es de no repetir los mismos errores del pasado.
La polarización que hemos venido observando desde el inicio de esta legislatura, sobre todo en la Cuestión Nacional, con el discurso mono-tema de ETA por parte del PP, es parte de la polarización política y social que el envenenamiento y el juego sucio de la derecha lleva fomentando durante más de 3 años.
Esa política histérica y mentirosa de la dirección del PP tiene un coste en las nacionalidades históricas, como ya han acusado en recientes elecciones pues en esas zonas pierden votos; sin embargo, ellos creen que lo compensan en zonas como Madrid, País Valenciá o Murcia, por lo que el aparato del PP sigue girando a la derecha. Sin embargo su estrategia de movilizar histéricamente a las capas medias con un discurso españolista y cedista tiene sus límites. Las últimas fricciones y tensiones dentro del PP lo atestiguan, pues la posibilidad de que pasen otros cuatro años en la oposición sigue siendo más que probable.
Sin embargo, la ofensiva de la derecha no ha sido contestada consecuentemente desde la izquierda. Nosotros tenemos que decir que la Dirección del PSOE no está dando una respuesta adecuada a la burguesía y menos al PP. Es peligroso, a la vez que consideramos que un error político, que cada vez que la cúpula del PP da un giro más a la derecha, nuestro partido haga algo similar para ocupar el “centro teórico”. Esto no nos hace ganar votos, sino perderlos por la izquierda, por la abstención de los trabajadores que es a éstos a los que el partido se debe; es a los trabajadores que se abstienen a donde el PSOE tiene que dirigirse, para ganar su confianza para derrotar a la derecha. Por eso las últimas orientaciones vertidas desde la Comisión Ejecutiva Federal, de acentuar el carácter españolista del partido y girar al centro, no obtendrá los objetivos deseados. La enorme frustración que la lamentable actuación de la CEF ha provocado entre los militantes socialistas navarros y miles de votantes socialistas en esta comunidad, es una advertencia muy seria de que este no es el camino. No se puede pedir a los trabajadores, a la juventud, a la ciudadanía en general una movilización masiva en las urnas para derrotar a UPN y, cuando esto se logra, pasar por encima de nuestros electores y nuestros militantes despreciando su opinión y entregar el gobierno a la derecha argumentando el coste electoral que tendría no hacerlo. Esta actitud temerosa, vacilante e incongruente es una receta acabada para futuros desastres.
Esta actuación, en cualquier caso, no es una casualidad. Es la consecuencia lógica del programa de corte liberal que práctica el Gobierno, especialmente en materia económica, dónde las diferencias con la política de la derecha apenas son perceptibles. En estas condiciones la autocomplacencia que muestra la dirección tiene una base muy débil. Cuanto más se acentúe los pactos con formaciones políticas de la derecha económica, como CiU y el PNV, cuanto más lejos se llegue en las concesiones a la patronal, cuanto más tiempo se permita la gigantesca bola de precariedad, bajos salarios y especulación inmobiliaria, más cerca se estará de que la derecha pueda volver a gobernar gracias al hastío y frustración que esta política provoca. La Dirección del Partido, si de verdad pretende ganar, tiene que plantear un giro social a la izquierda consecuente en todos los terrenos.
Para ello, el gobierno debe romper con la lógica del capitalismo, porque sino nunca podrán dar soluciones a los problemas sociales que son los temas principales que los ciudadanos reclaman.
¿Por qué decimos esto que parece tan radical? Porque, como veremos después analizando las cifras en lo que respecta a la economía, las cosas sólo han marchado bien para los grandes capitalistas del país. Aunque el PIB de nuestro país ha estado creciendo en torno al 4 % anual, este año puede empezar a desacelerarse y llegar hasta un 3,6 % de crecimiento. Inmersos en tal periodo de crecimiento económico, los salarios han caído un 4 % en los diez años últimos, situándose a nivel de 1997. En este mismo periodo los beneficios empresariales se han incrementado un 73 % y, según cifras del Banco de España, los consejeros y altos directivos se suben el sueldo un 28 % en 2006, en relación a 2005. De esta manera es fácil entender el fabuloso trasvase de plusvalías de los bolsillos de los trabajadores que han ido a parar a los bolsillos de los capitalistas, tomando datos de los últimos 6 años. Las rentas del trabajo que estaban en el 50 % del PIB en el año 2000 han bajado al 46,6 % en el 2006. Esto por sí solo, representa cerca de 800.000 millones de euros, que ganan los capitalistas y pierden los asalariados.
Por otra parte la burbuja inmobiliaria ha empezado a desinflarse; las hipotecas suben de tal forma que es una ruina para muchas familias; la industria del automóvil está iniciando la crisis; el turismo está comenzando a ralentizarse.
Amplios sectores de la burguesía están muy contentos porque ganan más dinero que nunca; la Banca, las multinacionales, están comprando activos por todo el mundo, la expansión es apabullante, es decir, que con el dinero de esas plusvalías, no se están creando los puestos de trabajo ni reforzando el tejido industrial, ni preparándose para la crisis, sino que todo va directo a la especulación al corto plazo.
En este contexto, tanto desde el Gobierno como desde las direcciones de los sindicatos se alaba la “paz social” de estos últimos años. A la cúpula de la CEOE, a los Consejos de administración de los grandes monopolios y la banca, también le parece excelente este clima de paz social. Pero la cuestión es clara. Este clima de paz social es el que permite a los empresarios de este país llenarse los bolsillos a costa de los bajos salarios, la precariedad, la siniestralidad laboral que siega la vida de más de mil trabajadores todos los años. ¿Acaso un gobierno que se declara socialista no debería invertir esta situación y propiciar una avance significativo de los salarios? ¿Acaso un Gobierno socialista y unos sindicatos de clase, merecedores de tal nombre, no tendrían la obligación de acabar con la precariedad en el empleo que afecta al 34% de la fuerza de trabajo y, en el caso de los menores de 26 años llega ya a la cifra escandalosa del 60%? ¿Acaso un gobierno socialista no tiene la obligación de poner punto y final a la especulación inmobiliaria y hacer posible el derecho de todo joven, de toda familia trabajadora a una vivienda pública digna?
No es aceptable que bajo un Gobierno socialista se vivan situaciones como las descritas en un reciente informe de la Cruz Roja, donde se da la cifra de que 8.800.000 personas viven en España con menos de 523 euros al mes. El 19 % de la población española está por debajo del nivel de pobreza y sigue aumentando entre los jóvenes de menos de 25 años, de los que un 44 % son pobres. La bolsa de pobreza entre los inmigrantes es inhumana pues, encima de ser pobres, cobran un 22 % menos de salarios que los nativos, lo que indica que el grado de explotación es brutal y el aprovechamiento despiadado de los empresarios se asemeja a lo que llamar “nueva esclavitud”.
Como conclusión, tenemos que decir que la política reformista que plantea el PSOE, (sin reformas reales y profundas en el campo de lo social), están propiciando que se acumule una enorme cantidad de material inflamable en las bases del movimiento sindical y entre la juventud. Ejemplos como los recientes conflictos de Delphi en Puerto Real, la Naval, los sucesos de Vigo, del Prat, etc. muestran lo que está por llegar.
Estos acontecimientos que se avecinan no nos pueden pillar desprevenidos. Un verdadero partido que quiera representar los intereses de la clase trabajadora y los sectores más desfavorecidos de la sociedad como es el PSOE, tiene que estar preparado anticipándose a los acontecimientos. Tenemos que acometer la tarea de fortalecer el debate, las propuestas y la lucha, tanto en el seno del partido a través de Izquierda Socialista y el resto de los afiliados, como en los sindicatos, en los institutos y universidades, en el campo de la ecología, en los colectivos de distintos sectores, en cada tajo, en cada fábrica, en cada oficina, pues la lucha, la organización y la unidad es la mejor garantía para derrotar al PP y preparar el triunfo de la clase trabajadora. Para ello necesitamos un nuevo programa, y un giro a la izquierda para movilizar a los trabajadores, porque todos juntos podremos avanzar más rápido venciendo a la abstención que es lo mismo que vencer a la derecha.
Programa socio-político:
En cuento al programa socio-político de actuación que nos comprometemos a defender, y que la dirección del PSOE debería asumir e incluso mejorar en un debate libre y democrático con los sindicatos UGT, CCOO, así como otras fuerzas progresistas que se quieran incorporar libremente a estas negociaciones, proponemos y defendemos:
1) Los estrategas del neoliberalismo insisten, una y otra vez, que es necesario aplicar medidas extraordinarias para superar la crisis que sufre Europa. La política de la burguesía consiste en plantear claramente un ataque contra los intereses de los trabajadores. Es cierto que hace falta aplicar medidas extraordinarias. Pero no las medidas que están pidiendo los grandes empresarios y banqueros que solamente buscan salvaguardar los intereses y beneficios de los poderosos, con el intento siempre fallido de construir la Europa de los mercaderes, a costa de padecimientos, sufrimientos, hambre y miseria para la mayoría de la población.
El Partido Socialista tiene que aplicar medidas extraordinarias a favor de las familias trabajadores y las capas más pobres de la sociedad, que somos la aplastante mayoría de la población de nuestro país. La Dirección del partido tiene que organizar un proyecto que defienda enérgicamente un verdadero programa socialista en defensa de los intereses de las familias, para construir la Europa social de los trabajadores.
2) La dirección de nuestro partido que tiene que adoptar una política de izquierdas que sea apoyada por los sindicatos y las clases sociales más desfavorecidas que representen las conquistas y las mejoras sociales que siguen:
* Subida automática de los salarios igual a la subida del IPC, ajustados cada tres meses, con la introducción de la escala móvil de precios-salarios. Salario Mínimo interprofesional de 1.000 euros al mes para todos. Seguro de desempleo para cada desocupado igual al SMI.
* Legalización inmediata de todos los trabajadores que son explotados en economía sumergida, con el único requisito de denuncia ante la Inspección por parte del afectado. Ningún trabajador es ilegal; la corrupción e ilegalidad viene de la parte del patrón que no los declara, para obtener más beneficios.
* Jornada laboral por Ley que no sobrepase las 35 horas semanales. Es decir, repartir el trabajo existente entre todos los trabajadores, ocupados y desocupados de cada localidad y sector de producción, sin reducción salarial, percibiendo el salario íntegro fijado por convenio o en su caso el SMI.
* Las empresas que amenacen con crisis o suspensiones de pagos deberá exigírseles que abran los Libros de Contabilidad al control de los trabajadores y del Estado. Para llevar un control e impulsar las medidas antes enunciadas, hay que elegir de inmediato comités de trabajadores en cada empresa que entre en crisis, mediante votación libre y secreta entre los propios trabajadores, y cuyo cometido debe ser impulsar la lucha por la defensa de los salarios, de los puestos de trabajo y el acortamiento de la jornada de trabajo, para repartir el trabajo existente entre toda la plantilla de las empresas en crisis, actuando como mecanismos de control a través de estos comités para impedir el vaciamiento de recursos de las mismas y fiscalizar las cuentas de aquéllas que justifiquen despidos o impago de salarios. Nacionalización de las empresas multinacionales que cierren, sin indemnización y bajo control de los trabajadores.
* Para luchar claramente contra el paro forzoso, una de las medidas más eficaces es la confiscación y expropiación, sin indemnización, por parte del Estado de todas las fábricas y empresas cerradas por sus dueños o que presenten expedientes de despido de trabajadores, para ser reabiertas bajo el control de sus propias plantillas. El Estado debe garantizarles el salario fijado por convenio y prestarle ayuda financiera.
* Deberá procederse a la expropiación por el estado de todos los inmuebles y viviendas no ocupados, abandonados y fuera de uso para que puedan alojarse las familias sin vivienda y sin recursos, y/o para ser usados como centros culturales y de ocio. La entrega y el uso de cada inmueble deben estar controlados por las asambleas populares de cada barrio, con representación de la Asociaciones Vecinales, Sindicatos de clase y los Ayuntamientos.
* Se fijará mediante Ley que los alquileres e hipotecas para la primera vivienda no superarán en ningún caso el 10% de los ingresos familiares. Paralización inmediata de los embargos de viviendas y bienes de las familias trabajadoras, jubilados o que carezcan de recursos suficientes para abonar dichas hipotecas.
* Para poner freno a la inflación, que se come materialmente los salarios, hay que decir No a las subidas de tarifas de precios sin que sean autorizadas por el Estado. Si las empresas privatizadas dicen que no pueden asegurar la calidad de los servicios, que el Estado las re-nacionalice sin indemnización y bajo el control de los trabajadores, para garantizar o incrementar el nivel medio de producción.
* Con el objetivo prioritario de poner fin a la miseria y solucionar las necesidades de las familias trabajadoras, jornaleras y campesinas, el Estado expropiará sin indemnización los grandes latifundios agrícolas y ganaderos de más de 300 Hectáreas, comenzando por aquellos que estén insuficientemente cultivadas o se mantengan en estado improductivo y que sean reclamados por los sindicatos agrarios, para ponerlas en explotación en régimen de cooperativas completando una reforma agraria integral.
* Para evitar la huelga de capitales y el boicoteo financiero, se procederá a la nacionalización, con indemnización sólo en caso de necesidad comprobada, y bajo control democrático de los trabajadores, de los grandes monopolios y multinacionales para que con esas palancas económicas fundamentales en poder del Estado, pueda llevarse a cabo un auténtico Plan de Socialista de Producción que pueda prevenir y evitar la situación de crisis económica capitalista que se acerca.
* Para garantizar los recursos necesarios que hagan efectivo dicho Plan y el resto de las medidas antes enunciadas, se planificará la nacionalización del sector financiero en un solo Banco Público, con indemnización en caso de necesidad comprobada y bajo control democrático de la sociedad en su conjunto. Esto no solamente garantizaría controlar y utilizar los recursos económicos del país en beneficio de la mayoría sino que permitiría conceder créditos baratos a las familias trabajadoras, pequeños productores y pequeñas empresas.
Este sí es un verdadero programa a favor del pueblo y de las familias trabajadoras. Pero es evidente que este programa no lo van a aplicar los empresarios, los banqueros o los grandes monopolios. Para que todas estas demandas sean efectivas y llevadas a la práctica completamente es necesario un gobierno de los trabajadores, un gobierno PSOE-IU y otras fuerzas de izquierdas que responda de verdad a su base social y se apoye en la movilización de la clase trabajadora y la juventud. Solamente entonces tendremos la fuerza suficiente para superar el sistema y sus gobiernos corruptos capitalistas y comenzar la transformación socialista que anhelamos.
Necesitamos una democracia auténtica, una “democracia obrera”, “una democracia socialista”, basada no en empresarios, funcionarios y burócratas corruptos sino en el control y la gestión directa de la población de todos los aspectos de la economía, la cultura y la sociedad. Una “democracia de los trabajadores” basada en la participación y el control de la población por medio de Comités y asambleas en los centros de trabajo y en los barrios, coordinados en el ámbito local, provincial y nacional, donde cualquier representante o funcionario sea elegido y revocado en cualquier momento por la población y que, en ningún caso, perciban un salario superior al salario medio de un obrero cualificado. Para una mejor gestión de los asuntos públicos, las tareas de administración y gestión no deben estar confiadas exclusivamente a “especialistas” separados del pueblo sino que deben ser ejercidas por el conjunto de la población. Incluso así, solamente sería el primer paso para luchar contra la degeneración, la burocratización y la corrupción que deben ser eliminadas de una sociedad socialista.
Por otra parte, como la mundialización del capitalismo se encarga de recordarnos todos los días, el Socialismo es internacional o no es nada. La tarea principal en política exterior debe ser luchar por la Unión socialista de los pueblos de Europa, como primer paso para la Confederación Socialista Mundial, que en un plano de igualdad, colaboración y apoyo mutuo entre todos los pueblos del planeta, inicie la andadura con el objetivo de eliminar las Guerras y los enfrentamientos que están abocando a la humanidad a la barbarie.
Como decía Pablo Iglesias: “No se pueden servir a dos amos a la vez; o con los unos o con los otros. O con los trabajadores aplicando una auténtica política socialista basada en las nacionalización de las principales palancas de la economía, o aceptar las reglas del capitalismo.”
Con la participación activa y democrática de la mayoría de la población, de la clase trabajadora en lucha por estos objetivos, estaríamos en condiciones de derrotar masivamente al PP en las próximas elecciones generales, a la vez que nos permitiría avanzar hacia una sociedad verdaderamente democrática, donde, liberados de la lucha cotidiana por la supervivencia y con los medios de producción bajo control de la mayoría de la sociedad, los trabajadores y nuestras familias podríamos participar conscientemente en todas las decisiones políticas, económicas, sociales y culturales de una sociedad basada en la ética, poniendo al ser humano en el fundamento de la economía, y ésta al servicio de la humanidad.
CORRIENTE IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA.
P.S.O.E. DE ANDALUCÍA.
(Este es el documento que presentan los compañeros de Málaga a la Conferencia de Valencia. Si estás interesado en recibir más información u organizarte en nuestra corriente, ponte en contacto con nosotros escribiéndonos al e-mail siguiente):
Is-psoe.malaga@terra.es
http://ispsoemalaga.org
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