Izquierda Socialista

Junio 17, 2008

ESTEPONA: REBROTA DE NUEVO LA CORRUPCIÓN URBANÍSTICA.

Archivado en: General — pepemartin @ 9:48 pm

De nuevo vemos repetirse un caso de escándalo urbanístico en la Costa del Sol, en la provincia de Málaga. ESTEPONA, dónde, hasta el momento son ya 27 personas, entre ellas el alcalde de la localidad, ANTONIO BARRIENTOS, afiliado al PSOE, los que han sido detenidos por cohecho, tráfico de influencias, prevaricación y blanqueo de capitales. La Fiscalía dice tener pruebas que demuestran que los ediles vendieron terrenos por debajo de su valor de mercado y otras supuestas ilegalidades.

Esas supuestas irregularidades cometidas en Estepota se vienen analizando a raíz de un informe elaborado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía, recogido en el sumario del “Caso malaya” contra la corrupción en Marbella, donde siguen quedando flecos y supuestos ocultamientos de “personalidades” que deberían haber sido encausadas y no aparecen en los sumarios.

El despliegue informativo de todos los medios de comunicación se centran el día de hoy en la corrupción en torno a la especulación inmobiliaria y el protagonismo de muchos constructores que han corrompido y puesto de rodilla a muchos de los actuales políticos. Los han convertido en mercenarios del capital, porque algunos de ellos llevan decenas de años diciendo que eran socialistas, pero esto nos tiene que hacer reflexionar, y preguntarles: ¿qué clase de socialismo habeis venido defendiendo?.pues, como veníamos diciendo tanto cuando lo del Caso Malaya, como en este del “Caso Astepa” como otros, no son hechos aislados, sino que se deben a la irregular financiación de muchísimos de Ayuntamientos.

La decisión urgente de la C.E. del PSOE de Andalucía de iniciar el expediente de expulsión del partido de los concejales implicados en la investigación judicial, es una acción positiva para luchar contra la corrupción urbanística, pero es insuficiente y demasiado tarde. Las declaraciones de algunos dirigentes del partido insisten en el “respeto absoluto” a las investigaciones judiciales, añadiendo que lo que “se impone en estos casos es el rigor, la seriedad y abordar el tema con contundencia”, palabras que podríamos apoyar, siempre y cuando se llevasen a la práctica de forma generalizada, pero llevando una política absolutamente democrática en el seno del partido, dónde las bases controlen a los cargos electos, y no al revés, como está ocurriendo en la actualidad.

Muchos empresarios se habían encontrado con las mejores condiciones para poder seguir enriqueciéndose especulando con el suelo, recalificando a su conveniencia terrenos, comprando voluntades, corrompiendo a mansalva en esa práctica obscena que se dio en llamar el “gilismo” que durante años y años se toleró mirando para otro lado sin querer atacar de frente para perseguir y erradicar tanta corrupción.

La dirección del PSOE toleró en los inicios de la entrada de Barrientos a la Alcaldía, que pactara contra natura con los restos del naufragio del Gil, cuyos elementos se cambiaron el nombre y crearon un nuevo partido, pero las prácticas corruptas se ve ahora que han seguido siendo las mismas. No se pueden extrañar ahora de esta situación. Está bien que se actúe con contundencia apartando del partido a todo el que esté encausado por la justicia, pero eso sólo no basta. Hay que prever los acontecimientos y los errores de falta de previsión también tendrían que tener su precio en política, aunque parece que nadie quiere asumirlos, pues se ha perdido la sana costumbre de dimitir ante errores garrafales cometidos.

Desde Izquierda Socialista de Málaga, siempre hemos criticado los pactos contra natura, siempre hemos defendido que el PSOE no tiene que hacer pactos con la derecha. Toda esa especulación produce un enorme acaparamiento de grandes cantidades de terreno de las potentes empresas. La famosa Ley del suelo de 1998, que sacó el PP y gracias a la cual se liberalizó el suelo, produjo una orgía de especulación y enormes beneficios. Se demostró falsa esa filosofía de cuanto más suelo en el mercado, más oferta y por tanto menos precio. Se convirtió en un saqueo colosal a los bolsillos de los ciudadanos, consiguiendo hacer más fácil que los grandes empresarios, en combinación con la banca, puedan acaparar todo el suelo disponible para hacer esos negocios corruptos que están estallando actualmente: recalificaciones, permutas, acuerdos urbanísticos, excesos de alturas, y otros conchabeos del que el pueblo se siente ya asqueado.

Los socialistas, los militantes de la izquierda en bloque, la clase trabajadora en su conjunto, no nos podemos quedar sólo contemplando esta bochornosa situación, tenemos que ir más allá. Tenemos que preguntarnos, cómo ha sido posible que gente de esa calaña hayan llegado a puestos de tan alta responsabilidad política, a Alcaldes, a Concejales, a cargos importantes sin que el partido haya podido ejercer control alguno.

Algunos compañeros dirigentes del PSOE han tratado al principio de limitar la cuestión a casos aislados de corrupción, pero, como nosotros veníamos insistiendo, esta cuestión es mucho más amplia y tiene razones de fondo. Tiene sus raíces en algunos comportamientos insanos dentro de la política de lucha contra la corrupción que se ha venido practicando en casi todos los partidos año tras año y que de una u otra forma han sido permisivos con esta situación, al entrar los partidos de izquierdas y los sindicatos de clase mayoritarios, en los modelos de financiación empleados por la burguesía a través de las concejalías de Urbanismo al calor del boom inmobiliario, que hemos visto cómo estalló la burbuja, dejando el dato de Abril, con 318.000 parados más que en el mismo mes del año anterior y con la amarga perspectiva de llegar un millón de parados más para final de año.

Al aceptar la lógica del capitalismo como el mejor sistema, se ha abandonado la ética socialista así como la lucha por la transformación socialista de la sociedad, echando por la borda la ideología socialista.
Al abandonar la lucha por la transformación en líneas socialistas, al limitarse solamente a la política de la obtención de cargos públicos, sin un programa claramente diferenciado del que plantea la derecha en el terreno económico y social, al no querer luchar decididamente por la municipalización de todo el suelo urbano para evitar la especulación y los pelotazos urbanísticos, han convertido la situación, tanto el PSOE como IU en una jugosa oportunidad para que se infiltren todo tipo de trepas, carreristas, oportunistas y corruptos, mientras que se les hace la vida imposible a muchos trabajadores y jóvenes que quieren luchar limpia y honradamente por una sociedad mejor, por una sociedad auténticamente socialista.

El espectáculo que estamos observando debe poner “rojo” tanto a la gente de la izquierda como de la derecha; sobre todo, a muchos jóvenes que llevan tiempo intentando, sin conseguirlo, ejercer el derecho a disponer de una vivienda digna, mientras que ven cómo esa cuadrilla de corruptos les ha robado materialmente el futuro.

El epicentro de este nuevo terremoto urbanístico se ha localizado en Estepona, pero sus ramificaciones llegan a diversos lugares tan alejados como Bilbao, lo que desvela un complejo entramado de corrupción que viene echando fuertes raíces desde hace tiempo. Casos como el del “Pocero”, que construye cerca de 15.000 viviendas careciendo de infraestructura y con ilegalidades varias, el caso Andratx, cuyo alcalde del PP acumula ya varias causas judiciales abiertas, y centenares de casos de corrupción, expresan la gravedad de la situación a la que hemos llegado.
Como hemos explicado en otras ocasiones la corrupción que se ha venido dando en las instituciones y empresas burguesas es inevitable por la propia naturaleza de este sistema de los capitales y del beneficio, pero es totalmente inexplicable dentro de las organizaciones de la clase trabajadora. Estos casos, dentro del partido, requieren una profundización del debate, para detectar los errores y aplicar una política correcta que evite estos escándalos, que como hemos venido advirtiendo, pueden ser de nuevo una de las causas, como ocurrió en el pasado, para que los ciudadanos nos retiren la confianza.

Tanto los dirigentes de nuestro partido, el PSOE, como los de I.U. y demás partidos que dicen representar a los trabajadores, deberían lanzar un compromiso simple y claro: Todos los representantes públicos no deben de cobrar más que lo que perciba un trabajador cualificado de la rama a la que pertenezca y su gestión tiene que ser sometida al control de la base del partido y de los electores, en asamblea abierta debiendo rendir cuentas cada tres meses.

“La integridad ética de las organizaciones de izquierdas no se preserva ni se defiende, como decía Pablo Iglesias, con leyes y jueces del sistema que queremos cambiar, sino, con la participación activa y democrática interna de nuestros afiliados, tanto en los partidos como en los sindicatos, situación que debe estar ligada, inexcusablemente a la defensa de un programa verdaderamente socialista”.

Las actividades legales solamente, no pueden ser el único instrumento para enfrentarse a esta catástrofe de la corrupción capitalista y la crisis económica que ahora nos quieren hacer pagar a los trabajadores. Es preciso movilizar a los ciudadanos, a la clase trabajadora y a la juventud para que salga a la calle a protestar y llenar de contenido social, de lucha, y reivindicaciones la cantidad enorme de denuncias que se están poniendo sobre la mesa.

Esta movilización y esa campaña tienen que estar vinculada, como hemos insistido cada vez que hemos tenido ocasión, con la defensa de un programa auténticamente socialista, que contemple entre éste unas actuaciones programáticas municipales de carácter socialista concreto donde se defiendan aspectos, entre otros, como:

1) El gobierno tiene que poner en marcha un verdadero plan estatal de la vivienda, en coordinación con las CCAA y los Ayuntamientos, para construir 500.000 viviendas públicas por año, durante los próximos cuatro años.

2) El Gobierno tiene que garantizar que los alquileres de las viviendas para los trabajadores no serán superiores al 10 % del salario.

3) Estas medidas no se pueden financiar si el gobierno no cuenta con los medios económicos necesarios por lo que es imprescindible proceder a la nacionalización de las grandes empresas constructoras que están haciendo de un derecho básico como el Derecho a una vivienda digna para todos, un negocio multimillonario repleto de especulación y corrupción.
4) El Plan de Construcción debe estar controlado democráticamente por los ciudadanos, a través de las Asociaciones de Vecinos, los sindicatos, los futuros propietarios y las corporaciones municipales.
5) Es un verdadero despilfarro inaceptable que más de tres millones de viviendas se encuentren en la actualidad vacías, por lo que el Gobierno tiene que contemplar en este plan la obligación para los propietarios, de colocarlas en régimen de Alquiler, en la empresa Estatal recientemente creada sin que los alquileres sobrepasen del 10 % del los ingresos salariales.
6) Para combatir la especulación, se contemplará una reducción del 50 % del impuesto IBI a la primera vivienda y un incremento drástico de la segunda y posteriores viviendas, al objeto de impedir que los propietarios se nieguen a su alquiler. En caso de resistencia a la Ley, el estado debe convertir esas empresas en públicas para gestionarlas por la Empresa Estatal de Alquiler.
7) Es urgente una Ley que contemple la municipalización de todo el suelo urbano, o urbanizable, sobre todo, el acumulado por las grandes empresas inmobiliarias y constructoras, para cortar la especulación de los terrenos.
8) Estas medias, sin duda podrían suponer un enfrentamiento abierto con los grupos de poder, sobre todo con esas mafias inmobiliarias que es preciso combatir firmemente ya que una de sus principales fuentes de beneficios les sería arrebatada para aplicar el Derecho a la vivienda de acuerdo con la Constitución, por lo que solamente con una lucha democrática y consecuente, con el apoyo de los ciudadanos, podremos hacerla realidad.

Un verdadero programa de viviendas, en la línea trazada anteriormente, necesita recursos destinados al mismo, porque debe estar orientado a satisfacer las necesidades de la mayoría de la población que carece de hogar y no al beneficio privado de unas cuantas empresas inmobiliarias.
En cuanto a la oferta del pacto que el PSOE ha ofrecido a la derecha, está claro que la política de ofrecerle pactos tras pacto a la burguesía, como nosotros venimos avisando, es totalmente incorrecta.

No puede haber pactos posibles con los que apoyen a los que se enriquecen a costa del sudor y esfuerzo de la clase trabajadora.
Con un programa de esta índole, la presión social contra esta enorme corrupción sería muy fuerte.

Si el PSOE e IU no pasan a la ofensiva claramente para defender un programa similar al propuesto, la clase trabajadora que está iniciando la lucha porque la crisis está pasando ya factura, podría pasar por encima de las propias direcciones sindicales e incluso políticas, ya que la clase trabajadora está demasiado cansada de esta situación de podredumbre, donde unos pocos se lo llevan todo y los salarios cada vez son relativamente más raquíticos.

Los trabajadores y la juventud, pasarán a la acción defendiendo políticas de clase verdaderamente de izquierdas, si se les explica un programa claro, un compromiso firme, que realmente vaya a significar un cambio en las condiciones de vida y trabajo, por lo que así de esa forma, la gente se vería afectada si va a recuperarse del robo que ha representado para los municipios, que es lo mismo que para los bolsillos de los contribuyentes, esa política de corrupción y despilfarro que no estamos dispuestos a seguir tolerando.

Está claro que existe un potencial importante para que el ambiente de lucha necesario que es positivo para la izquierda se produzca, con la condición de que las direcciones de los partidos y sindicatos de los trabajadores den un giro a la izquierda y se sitúen a la altura de las circunstancias, con el objetivo de ganarnos claramente la confianza de los trabajadores y la juventud para que con la lucha democrática, consigamos abrirnos el camino para la aplicación de un programa y unos métodos de funcionamiento participativo, democrático y de movilización unitaria orientados a cambiar las podridas estructuras de este sistema capitalista, de sus injusticias, de sus corrupciones y sus degeneraciones, que nos abra el camino para la práctica del socialismo, con democracia plena y completa libertad.

Somos conscientes que para conseguir esto, necesitamos una profunda transformación tanto de la táctica como de la estrategia empleada hasta ahora, por lo que la responsabilidad va a recaer en los próximos meses en los Delegados que acudan al 37 Congreso. En los aciertos o los errores de sacar adelante el programa que represente el giro a la izquierda que la clase trabajadora está reclamando.

Desde nuestra modesta participación en el seno de la izquierda del PSOE venimos trabajando y apostando por ese objetivo desde hace mucho tiempo. El fortalecimiento de una forma decisiva de nuestra corriente será un paso de gigante en la tarea de convertir a nuestras organizaciones de la izquierda, en instrumentos válidos de lucha para avanzar al socialismo, con el objetivo de poner la economía bajo el control democrático de la sociedad en su conjunto y la producción al servicio de la humanidad, como única forma de acabar con la corrupción.

Ello requiere un nuevo modelo de sociedad socialista, con planificación y control democrático por la ciudadanía. Por ello seguimos luchando y por ello te pedimos que te unas a la lucha. Organízate con nosotros en Izquierda Socialista-PSOE para defender este programa y por la Unidad de la Izquierda contra la corrupción capitalista.

AREA DE INFORMACION Y COMUNICACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA- PSOE DE ANDALUCÍA.

Is-psoe.malaga@terra.es
http://ispsoemalaga.org

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